Bogotá.
Un joven reportero, Mateo Pérez Rueda, fue asesinado por guerrilleros en una conflictiva región del noroeste de Colombia afectada por la explotación ilegal de oro, informó el Presidente Gustavo Petro.
Pérez Rueda, periodista y también director de la Revista El Confidente, del municipio de Yarumal (Antioquia), habría sido asesinado en la Vereda Palmichal, en Briceño
"La banda de Edison se dedica al control de la minería ilegal del oro", dijo el Mandatario.
La ONG Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) destacó que Pérez era "una voz fundamental para la comunidad local".
"Enfrentó presiones legales (...) por sus investigaciones sobre economías ilícitas vinculadas a actores armados", según la organización que defiende a los periodistas en Colombia.
Pérez era director del medio digital El Confidente de Yarumal, en el que reportaba sobre el crimen, orden público, política y corrupción.
La región donde fue asesinado es una "zona de disputa" entre el mayor cártel del narcotráfico conocido como el Clan del Golfo y una disidencia de las FARC que se apartó del acuerdo de paz del 2016, indicó la FLIP.
Petro frenó el 21 de abril las negociaciones de paz con este grupo rebelde por incumplimientos a los acuerdos.
Desde septiembre, el Gobierno negocia la paz en Qatar con el Clan, considerado un grupo terrorista por Washington.
A cuatro meses de dejar el poder, el Presidente enfrenta una crisis de seguridad con atentados, masacres de civiles y ataques a la fuerza pública, en medio de frustradas negociaciones de paz.
Los periodistas en Colombia enfrentan constantes amenazas por parte de grupos armados que imponen terror en varios territorios en los que fabrican cocaína, explotan minas ilegalmente y extorsionan.
La Defensoría del Pueblo, entidad estatal encarga de proteger los derechos humanos, había informado ayer que Pérez viajó "para realizar cubrimiento periodístico sobre los recientes hechos de confrontación armada".
El Ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ordenó un operativo militar para ubicarlo.
Por lo menos 170 periodistas han sido asesinados en Colombia desde 1977, según la FLIP.





