Tecate.
Sergio Serrano, alias “El Checo”, fue capturado en Tecate tras una persecución en la que utilizó ponchallantas y disparó contra autoridades; antes sobrevivió a dos intentos de ejecución.
Sergio Serrano, alias “El Checo”, fue capturado este miércoles 13 de mayo en Rancho Viejo luego de una intensa persecución por aire y tierra registrada sobre la carretera Tecate-Ensenada, en la que, por más de 30 kilómetros, intentó darse a la fuga utilizando disparos de arma de fuego y objetos conocidos como “ponchallantas” para impedir la circulación de las patrullas que lo seguían de cerca.
La persecución inició en la delegación Nueva Colonia Hindú, cuando Sergio Serrano se trasladaba a bordo de un vehículo Jeep gris con placas extranjeras 9KHN808 y número de serie 1C4RJXR68RW241187. El sujeto emprendió la huida luego de que elementos de la Fuerza Estatal le marcaran el alto, intentando refugiarse en Rancho Viejo, una zona con múltiples caminos vecinales y áreas de difícil acceso.
Durante la fuga, perdió el control del vehículo y se impactó contra un árbol, siendo capturado al instante.
Integrantes de las mesas de seguridad identifican actualmente a Sergio Serrano como parte de la estructura delictiva del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), específicamente del grupo denominado “Los Volteados”, luego de que en diciembre de 2025 rompieran filas con el Cártel de Sinaloa, organización con la que mantienen una pugna por el control del municipio de Tecate, principalmente en las inmediaciones de la Nueva Colonia Hindú, donde investigadores señalan que el cártel jalisciense mantiene su base de operaciones.
Sicarios del Cártel de Sinaloa, bajo las órdenes de Franklin Ernesto Huezo, alias “El Ranchero”, y de Rafael Yocupicio, intentaron ejecutar en dos ocasiones a Sergio Serrano mientras se encontraba en su vivienda.
La primera agresión ocurrió durante la madrugada del 3 de febrero de 2026, cuando un convoy conformado por más de una veintena de sujetos armados ingresó al poblado. Los atacantes portaban armas de grueso calibre, entre ellas rifles calibre .223, R-15 y AK-47, conocidos como “cuernos de chivo”, además de vestir ropa táctica.
El convoy ingresó por la calle Rubén Adame, ubicada frente a la delegación de la Policía Municipal del poblado.
Por cerca de una hora, integrantes de ambos grupos delincuenciales —Sinaloa y Jalisco— se enfrentaron en distintos puntos del poblado. Además, cerraron la carretera Tecate-Ensenada con barricadas hechas con llantas, algunas de las cuales fueron incendiadas, y colocaron objetos “ponchallantas” para impedir el ingreso de las unidades policiacas.
Sobre el ataque armado, las autoridades informaron oficialmente que no se registraron decesos, aunque sí un civil lesionado que transitaba por la carretera. Sin embargo, de manera extraoficial, residentes señalaron que hubo al menos cuatro personas sin vida, cuyos cuerpos fueron retirados del lugar por los propios delincuentes una vez concluido el enfrentamiento.
El segundo intento de asesinato contra Sergio Serrano se registró el 23 de abril, también durante la madrugada. Integrantes del Cártel de Sinaloa ingresaron a la propiedad saltando la alta barda perimetral que rodea la vivienda; incendiaron un vehículo y, al no localizar a Sergio Serrano, privaron de la libertad a una mujer adulta identificada por las autoridades como la madre de Serrano.
La mujer fue localizada por elementos policiacos que acudieron tras los reportes de detonaciones de arma de fuego en el poblado. Fue encontrada con visibles huellas de violencia, con vida, y trasladada a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado, donde quedó registrada su declaración.
Sergio Serrano Ramos ya había sido detenido en marzo de 2016, mientras circulaba sobre la carretera libre Tijuana-Tecate a bordo de un vehículo Ford Crown Victoria azul, a la altura de la colonia Ojo de Agua, en la delegación La Presa Rural.
En ese entonces tenía 41 años, dijo ser originario del estado de Guerrero y llevaba en su poder más de 28 kilogramos de cristal, valuados en 13 millones 915 mil pesos en el mercado ilegal. También le fueron asegurados 36 mil dólares en efectivo.
En aquella ocasión fue vinculado con la estructura delictiva del Cártel Arellano Félix; sin embargo, labores de inteligencia de la entonces Policía Estatal Preventiva (PEP) determinaron que previamente formaba parte del grupo criminal encabezado por Alfonso Lira Sotelo, alias “El Atlante”, capturado en 2014.





