Especial -- Con una dramática victoria 4-3 en 12 episodios sobre Milwaukee en el Tropicana Field, Tampa Bay evitó la barrida y obligó a un quinto juego en la Serie Mundial
Cuando Milwaukee parecía encaminado a conquistar su primera Serie Mundial, Tampa Bay encontró la manera de prolongar la batalla. Los Rays derrotaron 4-3 a los Brewers en 12 entradas y evitaron la barrida en el cuarto encuentro del Clásico de Otoño, disputado en el Tropicana Field.
Los locales tomaron la iniciativa en la segunda entrada, cuando Chandler Simpson conectó un doble productor que permitió anotar a Jonny DeLuca. Sin embargo, Milwaukee respondió en el cuarto episodio con un doble de Cooper Pratt que impulsó a Sal Frelick y colocó el empate 1-1.
La igualdad duró poco. En el cierre de ese mismo capítulo, Junior Caminero llegó al plato gracias a una jugada de selección de DeLuca, con la que Tampa Bay recuperó la ventaja 2-1.
Un duelo de resistencia que se definió en el duodécimo episodio
Los Cerveceros volvieron a reaccionar en la quinta entrada. David Hamilton desapareció la pelota detrás de la cerca y estableció el 2-2, resultado que permaneció sin modificaciones durante el resto de los nueve episodios reglamentarios.
El duelo se convirtió entonces en una batalla de resistencia. Ninguna ofensiva consiguió romper el empate en la décima ni en la undécima entrada, hasta que Cooper Pratt conectó un cuadrangular en la parte alta del duodécimo episodio para adelantar 3-2 a Milwaukee.
Pero los Rays todavía tenían una última respuesta. Tampa Bay consiguió dos carreras en el cierre de la duodécima entrada para quedarse con el triunfo 4-3, mantener viva la Serie Mundial y obligar a disputar un quinto partido.
A pesar de la derrota, Milwaukee conserva una ventaja de 3-1 y necesita una victoria para conquistar el primer campeonato de su historia. Tampa Bay, por su parte, deberá ganar los tres encuentros restantes para completar una remontada sin precedentes en una Serie Mundial.





