La perspectiva negativa refleja el riesgo de que la consolidación fiscal sea muy lenta, debido en gran medida al bajo crecimiento económico, lo que provocaría un aumento más rápido de lo previsto de los niveles de deuda pública y una mayor carga de intereses, indicó la agencia en su acción de calificación publicada este 12 de mayo.

"S&P Global Ratings ha revisado a la baja la perspectiva de las calificaciones a largo plazo de México, pasando de 'estable' a 'negativa'. Hemos confirmado las calificaciones de crédito soberano a largo plazo en moneda extranjera BBB y en moneda local BBB+ de México.

"La perspectiva negativa incorpora el riesgo de que los resultados fiscales sigan siendo débiles, lo que provocaría un aumento más rápido de lo esperado de los niveles de deuda pública de México. El apoyo fiscal sustancial que se prevé que se mantenga para Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) seguiría agravando las rigideces fiscales de México", expuso la calificadora.

S&P advirtió que un empeoramiento inesperado de los estrechos vínculos comerciales y económicos de México con Estados Unidos también podría debilitar la sólida posición exterior del País.

"En los próximos 24 meses, podríamos rebajar la calificación de México si no logra reducir sus déficits fiscales a tiempo para estabilizar y contener la deuda pública, la carga de intereses y los pasivos contingentes.

"También podríamos rebajar la calificación soberana si contratiempos inesperados en el comercio y otras relaciones económicas con Estados Unidos socavan la estabilidad económica y debilitan la sólida posición exterior de México", advirtió.

Por el contrario, añadió, podrían revisar la perspectiva a 'estable' en los próximos 24 meses si la aplicación eficaz de las políticas se traduce en una consolidación fiscal significativa, lo que contribuiría a estabilizar los niveles de deuda y la carga de intereses del Gobierno.

En este escenario, un repunte de los niveles de inversión del sector privado que impulse el crecimiento económico podría reforzar la resiliencia económica del País y contribuir a estabilizar las finanzas públicas.

La agencia recalcó que el lento crecimiento económico de México, las restricciones presupuestarias y la materialización de pasivos contingentes podrían dar lugar a una consolidación fiscal muy gradual y a un aumento moderado de la deuda pública.

"Prevemos que las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos se mantengan sólidas, pero la incertidumbre sobre la renegociación del tratado de libre comercio debilita la confianza de los inversores", añadió.