Por Víctor Hugo Arteaga*

TOLUCA, EdoMex | agosto 12 | XPFM | – El exsecretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúnez Requena, se declaró inocente de los cargos en su contra mediante una carta a la opinión pública, su familia y amistades, acusando una persecución política y mediática.

Después de casi un año de permanecer privado de su libertad en el Penal Federal del Altiplano, Bermúdez Requena, rompió el silencio y sostuvo que su proceso debe apegarse al debido proceso y advierte sobre acusaciones que, afirma, podrían haberse obtenido a cambio de beneficios procesales.

La carta fechada el 3 de agosto de 2026, es dirigida a la opinión pública, a su familia y amistades, el ex funcionario tabasqueño reivindica su trayectoria en el servicio público.

Rechazó haber participado en los hechos que se le imputan y lanzó un cuestionamiento directo sobre la forma en que, desde su perspectiva, se ha construido el proceso judicial en su contra.

“Yo soy inocente porque nunca participé en los hechos que se me acusa”, afirmó categóricamente Bermúdez Requena al final de su escrito.

La declaración constituye su posicionamiento público más contundente desde que fue detenido en Paraguay, en septiembre de 2025 y posteriormente trasladado a México.

Las autoridades mexicanas lo señalan como presunto líder fundador del grupo criminal La Barredora siendo secretario de Seguridad Pública en el mandato de Adán Augusto López Hernández.

Pero ahora es el propio acusado quien busca colocar su versión en el centro de la discusión.

“Mi imagen y mi reputación han sido atropelladas”

Bermúdez Requena, de 73 años, comienza su documento reivindicando una trayectoria que, sostiene, se desarrolló durante décadas en Tabasco tanto en el sector público como en el privado.

Destacó que antes de este problema, nunca tuvo antecedentes penales y recuerda haber servido durante los gobiernos de Manuel Gurría, Roberto Madrazo, Enrique Priego, Manuel Andrade, Adán Augusto López y Carlos Manuel Merino, hasta alcanzar la titularidad de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

Según su propia versión, su carrera policial estuvo marcada por la disciplina, la coordinación institucional y la participación en las mesas de seguridad con las fuerzas federales.

“Mi desempeño jamás fue improvisado”, sostiene en la carta dada a conocer este miércoles por XPECTROFM.

Sin embargo, considera que esa trayectoria quedó eclipsada a partir de septiembre de 2025, cuando comenzaron a difundirse ampliamente las acusaciones en su contra.

“Mi imagen y mi reputación han sido atropelladas por algunos medios de comunicación”, afirma, al considerar que esa cobertura vulneró su presunción de inocencia y el debido proceso.

El señalamiento más delicado

Es en la segunda parte del documento donde Bermúdez Requena formula el planteamiento más delicado.

El exfuncionario asegura confiar en la autonomía e imparcialidad del Poder Judicial de la Federación (PJF) y reclama que el juicio legal no sea sustituido por lo que califica como una “persecución política o mediática”.

En su escrito pide que su caso se conduzca bajo el principio de igualdad procesal y cuestiona que puedan existir “decisiones judiciales fabricadas por terceros”, relacionadas —según su planteamiento— con beneficios procesales a cambio de acusaciones que considera carentes de sustento.

La afirmación no se limita a negar los cargos: Bermúdez Requena puso en duda la forma en que se habrían construido algunas de las acusaciones que enfrenta.

En el documento, sin embargo, no identifica a las personas que estarían detrás de esas acusaciones, ni precisa qué beneficios procesales habrían recibido.

La carga de la prueba corresponde a quien acusa

Bermúdez Requena estructura su defensa alrededor de tres principios del sistema penal acusatorio.

El primero, señala, es la presunción de inocencia como regla de tratamiento y de juicio.

El segundo, que la carga de la prueba corresponde a quien acusa y que ésta debe sustentarse en elementos que califica como sólidos, contundentes, claros, objetivos y precisos.

El tercero: sin esas pruebas, sostiene, no existe delito. En su escrito atribuye esos principios a pronunciamientos reiterados de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

En junio de 2026, la Fiscalía General del Estado de Tabasco solicitó una condena de 154 años de prisión en uno de los procesos que enfrenta.

Además, en abril pasado fue vinculado a proceso por el presunto delito de peculado, ya recluido en el Altiplano.