CDMX — La Auditoría Superior de la Federación (ASF) modificó profundamente los criterios del Programa Anual de Auditorías, eliminando las revisiones focalizadas en proyectos y obras específicos para transitar hacia un esquema de "auditorías integrales" por dependencia.

Esta reestructuración implicó dar de baja 332 auditorías individuales programadas. Ahora, se agruparán múltiples revisiones en un solo informe macro por institución.

Bajo este enfoque técnico, entes clave como Pemex, CFE o Sedena recibirán una fiscalización unificada que consolidará todas sus áreas de gasto.

El objetivo central de la Auditoría Superior de la Federación bajo la guía de Aureliano Hernández Palacios Cardel, es ampliar la cobertura.

Por primera vez, la ASF auditará a la totalidad de las dependencias federales. Asimismo, se endurecerá la vigilancia en sectores estratégicos con la revisión del 100% de las Administraciones del Sistema Portuario Nacional (Asipona) y un incremento notable en las auditorías forenses.

El cambio de estrategia se acompaña de un nuevo Reglamento Interior que reorganiza unidades del organismo para dotar de mayor eficiencia al control de los recursos públicos.