Tlaxcala — Yazmín Ramos, originaria de Tlaxcala, enfrenta una crisis legal tras huir de Chile, país donde sufrió 10 años de violencia física y económica por parte de su expareja, Víctor Rubén.
Para salvaguardar su integridad y la de su hija menor de edad, Ramos regresó a México buscando refugio en su tierra natal.
Sin embargo, el agresor inició un juicio de restitución internacional. Colectivos civiles denunciaron a través de medios como Excélsior que un juez local ordenó el regreso de la menor al país sudamericano, ignorando por completo el contexto de violencia intrafamiliar y el principio del interés superior de la niñez.
La defensa y activistas locales alertaron sobre severas irregularidades y omisión judicial en el caso.
Acusan que el padre viajó a Tlaxcala para acosar a la familia, llegando al extremo de regalarle a la niña un oso de peluche con un dispositivo de geolocalización (GPS) oculto para mantenerlas vigiladas.
Ante el riesgo inminente, organizaciones sociales y colectivos de Tlaxcala exigen la intervención urgente de las autoridades federales para frenar la orden judicial y garantizar una protección efectiva a la madre e hija en territorio mexicano.





