Bogotá, D.C. — En un acto histórico que marca el inicio de un nuevo ciclo político, Colombia llevó a cabo la transición de su mando presidencial. El abogado y empresario Abelardo de la Espriella asume la Presidencia de la República para el periodo 2026-2030, sucediendo al saliente mandatario de izquierda Gustavo Petro.

El nuevo mandatario asumió formalmente la jefatura de Estado con la promesa de abordar de manera prioritaria los desafíos estructurales que enfrenta la nación, centrando su agenda en la reactivación económica, la reducción de la desigualdad social y la consolidación de la paz interior.

Durante su discurso de investidura ante delegaciones internacionales y la ciudadanía, el presidente entrante enfatizó la urgencia de promover reformas laborales y de salud, así como de fortalecer la sostenibilidad ambiental. Asimismo, hizo un llamado a la unidad nacional y al diálogo entre los diferentes sectores políticos para superar la polarización y avanzar en proyectos de infraestructura clave.

Por su parte, el gobierno saliente entregó un balance de su gestión, destacando los avances en materia de seguridad y comercio exterior, aunque reconociendo las tareas pendientes en el plano fiscal. La jornada de traspaso de poderes se desarrolló bajo un ambiente institucional pacífico, reflejando la solidez de la democracia colombiana. Con este cambio, el país inicia una gestión crucial para definir su rumbo socioeconómico en los próximos años.