CDMX.- Diversas organizaciones y colectivos ambientalistas y animalistas marcharon en las calles de la Ciudad de México para protestar contra el fracking y por los últimos derrames de hidrocarburos que han afectado el hábitat natural de distintos puntos en los que opera Petróleos Mexicanos (Pemex).

Entre las organizaciones que participaron están la Alianza Contra la Desigualdad, Greenpeace Voluntariado CDMX, Amnistía Internacional México, Alianza Juvenil por la Sostenibilidad, Conexiones Climáticas, de acuerdo con la agente de movilizaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.

La manifestación partió de las oficinas de la Secretaría de Energía con rumbo a la Torre de Pemex.

Los manifestantes llevaban distintos letreros en contra del fracking

Las personas inconformes llevaban consigo carteles con las leyendas “No al fracking”, “Ni tierra fracturada ni agua envenenada”, “No es solo petróleo, es muerte y despojo”, entre otros.

Entre las exigencias de las personas manifestantes está la prohibición por ley del fracking en toda la cuenca Tampico-Misantla, prohibir el uso de agua dulce y de aguas residuales tratadas para la extracción de hidrocarburos con este método, así como que no se pueda aplicar la técnica a menos de 10 km de localidades, fuentes de agua, centros de salud y áreas naturales protegidas.

También piden prohibir las servidumbres forzosas en tierras ejidales, comunales e indígenas; las 13 sustancias altamente tóxicas que identificó el Comité Científico de la presidenta y el venteo y la quema rutinaria de gas.

Presidencia instala comité para evaluar fracking

La protesta se da luego de que el pasado 6 de agosto, el Comité de Científicos formado por la presidenta Claudia Sheinbaum para evaluar la viabilidad de realizar fractura hidráulica (fracking) en México, con el objetivo de mejorar la soberanía energética, emitiera sus primeros resultados.

El grupo de científicos reportó que, hasta las primeras evaluaciones, se podría usar la técnica en Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas; en contraste, recomendaron no realizar actividades de extracción en la cuenca de Tampico-Mizantla.

Los expertos señalaron que se debía seguir con la evaluación para conocer la viabilidad de extraer gas con técnicas no convencionales en la cuenca Sabinas-Burro-Picachos, que abarca Nuevo León y Coahuila, así como en Burgos, en el noreste de Tamaulipas.

También se llegó a la conclusión de que de ninguna manera se debe utilizar agua dulce para la perforación porque se compromete para el consumo poblacional; únicamente se debe usar líquido salado que se encuentre en las profundidades del subsuelo, siempre que los pozos no estén conectados con fuentes de agua para consumo.